¡No puedo dejarlo en casa! Consejos para viajar con tu perro

Si bien es verdad que este blog está dedicado a viajar con niños, hoy me he acordado de otros seres adorables que también forman parte de nuestra familia y que también son pequeños… ¡aunque bastante más peludos! 

Conste en acta que no pretendo comparar niños con perros (faltaría más) pero los que tenemos mascotas no podemos ignorar el hecho de que ellos son un miembro más del hogar, tan importante como los familiares a dos patas (lo siento, pero es así). Por eso es natural que queramos que nos acompañen en nuestras aventuras por el mundo, pero debemos tener en cuenta que viajar con un perro requiere bastante planificación y preparación previa, ¡no es tan fácil como coger las maletas, ponerle la correa e irse a descubrir maravillas!

En este caso os traigo unos consejos para que el viaje con  tu perro sea más ameno y relajado. Eso sí, se trata de consejos pensados para viajar en coche.

ANTES DEL VIAJE:                      

  • Acostumbra a tu perro a viajar desde cachorro: sí, cierto, esto es pensar con muchísima antelación, pero si te gustan los perros y te gusta viajar es fácil que esto haya salido de ti voluntariamente. Si comienzas a darle pequeños paseos en coche y a sacarlo a pasear en áreas ruidosas y con mucha gente, tu perro pronto se acostumbrará a la rutina de un viaje y no será traumático para nadie.
  • Planifica tu viaje con tiempo: ten en cuenta las necesidades de tu amigo peludo antes de embarcaros en una nueva aventura. En primer lugar es necesario informarse sobre el lugar que vais a visitar y los requisitos para la entrada de animales (si viajas en coche esto es menos relevante que si lo haces en avión, pero no está de más informarse… Además, si viajas a una ciudad es interesante saber las posibilidades de transporte público, restaurantes, etc.); tendrás que elegir un buen hotel que acepte mascotas y en el que no te vayan a poner pegas (pregunta todo lo que necesites por teléfono o por email antes de presentarte allí con tu perro y que te anuncien que ellos solo admiten chihuahuas – algunos hoteles, al igual que compañías aéreas, tienen restricciones de tamaño y de razas).
  • Visita tu veterinario al menos dos semanas antes de salir de viaje: asegúrate de que tu perro tiene todas las vacunas y que goza de buena salud con tiempo (deben pasar al menos 10 días entre la vacunación y el viaje), y renovar los tratamientos antiparasitarios. Por supuesto, si aún no has castrado a tu perro deberías hacerlo YA, no queremos más perritos abandonados en el mundo, y pídele a tu veterinario que le instale el microchip si no lo tiene.
  • Contrata un seguro de viajes para mascotas y consigue una chapa identificativa, de esta forma no hará falta que lean el microchip para encontrarte si tu perro se extravía.
  • No te olvides de comprar suficiente comida para todo el viaje y bolsas para las cacas.

 

DURANTE EL VIAJE:

  • Prepara la jaula de viaje con cuidado. Recuerda que al viajar en una jaula, las posibilidades de tener un accidente y de que tu mascota se hiera durante el mismo se reducen drásticamente. Elige una jaula del tamaño adecuado y procura que tu perro se acostumbre a ella antes del viaje, dándole tiempo para inspeccionarla y relacionándola con buenos sentimientos (no le achuches para entrar ni le hables con pena, o entenderá que pasa algo malo y relacionará la jaula con este sentimiento). Colócala en una buena posición dentro del coche (no debajo de todo tu equipaje, por ejemplo) y evita que haya objetos en ella con los que tu perrito pueda herirse, asfixiarse o comerse.
  • Recuerda llevar con vosotros uno o dos de los juguetes preferidos de tu perro y su manta favorita. De esta manera se mantendrá más tranquilo, cómodo y relajado, al llevarse algo de vuestro territorio con él.
  • No le des de comer al menos con dos horas de antelación al viaje. Los perros son propensos al mareo.
  • Dale un buen paseo y permítele darse unas carreras antes de entrar en el coche. Así estará cansado y dormirá durante la mayor parte del camino. De la misma forma, permite que salga cada vez que hagas una parada y déjale corretear y pasear para quemar la energía acumulada por estar metido en el mismo sitio durante tanto tiempo.
  • ¡Ni se te ocurra dejarlo dentro del coche durante las paradas si tú sales del mismo! Incluso con las ventanillas bajadas tu coche puede convertirse en un horno en verano, y con ellas subidas puede ser un iglú en invierno. Dejar al perro dentro del coche en el aparcamiento NO es una opción.

Premia sus buenos comportamientos siempre y tu perro empezará a adorar la idea de hacer largos viajes en coche. ¡Que disfrutéis del camino!

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